Los juicios de buena calidad requieren una escucha de buena calidad

La velocidad con la que juzgamos a las personas o las situaciones momento tras momento suele ser mucho más rápida de lo que un buen juicio requiere.

Es casi inevitable juzgar de manera inmediata. Nuestra intuición, a veces no tan sabia, dispara en nuestras mentes la opinión que considera mas acertada.

Nuestra intuición puede ser sabia y estar en lo cierto. También puede ser que no lo esté.

Si la primera perspectiva viene seguida por una escucha sabia, para obtener más información, nuestras mentes también serán muy rápidas modificando y ajustando con flexibilidad.

¡Salta a una escucha sabia antes de saltar a una conclusión!

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